Llevo ya unos cuantos días queriendo escribir, que estoy algo vaga…
Empezaremos en orden cronológico. El miércoles tenía el examen de economía. Por alguna extrañísima razón estaba sumamente nerviosa, yo suelo ser bastante tranquilona, pero ese día no. La explicación puede ser que tenía bastante idea de todo pero lo llevaba cogido con pinzas… La verdad es que no lo sé…
El examen era a las cuatro. Llegamos Mluisa y yo, conseguí ponerla histérica porque no dejaba de moverme… Al rato llegó Ana, que está de Erasmus en Italia y hacía ya un mes que no la veía, pero sólo la vi dos segundos…
Pasaba y pasaba el tiempo, y el profesor sin aparecer… Dieron las cinco menos cuarto y un alumno llamó al profesor. Se presentaría en quince minutos.
Por fin llegó y explicó que se había equivocado de día, que pensaba que el examen era el día siguiente. Es comprensible, los guapillos que estén destinados a hacer el calendario de exámenes para difundirlo, hicieron una melonada este año: pusieron los exámenes bien de día de semana, pero el día de mes estaba mal en las tablas.
Estuvimos discutiendo sobre qué hacer con el examen durante una hora. Había gente muy enfadada, como MLuisa que tenía otro a las nueve de la mañana del día siguiente…
Se propusieron muchas cosas. La solución final fue dejarlo para el primer martes después del periodo de exámenes. ¡Mierda, no podría ir a Málaga con mi niña! Entonces alguien dijo que pusiera mejor dos fechas u otra diferente, aunque fuera en sábado, dado que después de exámenes se quiere descansar…
miércoles, 8 de octubre de 2014
Comprar plantas de interior
Aquí estoy, yo, escribiendo un blog. Es curioso, porque desde que me percaté de la existencia de blogs, siempre me han parecido interesantes, pero no termino yo de verme llevando uno. Los blogs dan la oportunidad de saber los pensamientos de determinadas personas aún sin conocerlas y eso, en mi opinión, debe ser bueno para la antropología. Es curioso cuando escribes un diario y a lo largo de los años lo lees y te sorprendes de tu propia manera de pensar y actuar; esto es mil millones de veces más complejo. Es un diario con las puertas abiertas al público, es algo de lo que puede que algún día me arrepienta, pero a día de hoy, lo Plantas de interior.
Por ahora estoy algo distraída, no sé cómo cambiar el aspecto, no sé si este mensaje se va a publicar... En definitiva, un nuevo mundo Plantas de interior que yo he de llevar... Quizás es demasiada responsabilidad.
Análisis de toda la semana vacacional. El jueves pasado tenía dos exámenes: inglés y Autocad. Inglés me salió bastante regular, por no decir pésimo. Autocad me salió bien, de hecho el profesor me miró el dibujo y exclamó que estaba aprobada. Hay que resaltar que me pasé todo el segundo examen agobiada porque la tía que tenía detrás chocaba constantemente sus rastas con piojos (para mí todas las rastas tienen piojos, sin excepción) contra mi pequeña cabecita… Me puse hipocondríaca hasta el fuente.
Mientras la de las rastas restregaba su cabeza con mi pelo, Bea habría llegado ya a mi casa. Cuando terminé el examen me fui para allá, recibiéndome ella en el portal. Me regaló un par de rosas con motivo del pasado día de San Valentín. Preparamos mis cosas para meterlas en su maleta y nos fuimos a la estación de autobuses. Nos tocó correr, como empieza a ser costumbre… Yo tuve que salir corriendo dejando a ella atrás con la maleta.
Por ahora estoy algo distraída, no sé cómo cambiar el aspecto, no sé si este mensaje se va a publicar... En definitiva, un nuevo mundo Plantas de interior que yo he de llevar... Quizás es demasiada responsabilidad.
Análisis de toda la semana vacacional. El jueves pasado tenía dos exámenes: inglés y Autocad. Inglés me salió bastante regular, por no decir pésimo. Autocad me salió bien, de hecho el profesor me miró el dibujo y exclamó que estaba aprobada. Hay que resaltar que me pasé todo el segundo examen agobiada porque la tía que tenía detrás chocaba constantemente sus rastas con piojos (para mí todas las rastas tienen piojos, sin excepción) contra mi pequeña cabecita… Me puse hipocondríaca hasta el fuente.
Mientras la de las rastas restregaba su cabeza con mi pelo, Bea habría llegado ya a mi casa. Cuando terminé el examen me fui para allá, recibiéndome ella en el portal. Me regaló un par de rosas con motivo del pasado día de San Valentín. Preparamos mis cosas para meterlas en su maleta y nos fuimos a la estación de autobuses. Nos tocó correr, como empieza a ser costumbre… Yo tuve que salir corriendo dejando a ella atrás con la maleta.
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